martes, 6 de noviembre de 2007

Soy profesional



Soy profesional… asesino profesional.


La profesión de asesino es en muchos aspectos similar a la de cirujano. Ambos tienen que andarse con mucho ojo y ser muy exigentes en temas como la asepsia y la exactitud. Como el doctor, el asesino profesional debe ser extremadamente preciso. La diferencia entre uno y otro es que, mientras el médico debe procurar por la seguridad del paciente, el asesino debe hacerlo por la propia y la de su cliente, lo que, bien pensado, tampoco es una diferencia tan grande. Lo que sí constituye un hecho diferencial es que mientras el galeno debe estar siempre dispuesto para actuar, nosotros, los malos de las películas, debemos tomarnos algunos descansos para impedir a las diferentes policías una relación entre nuestros actos y nuestras personas. El buen sicario no debe dejar siquiera un asomo de evidencia sobre su existencia. Ni ADN, ni fibras y mucho menos un sello identificativo del trabajo, eso queda para aficionados y psicópatas.


Me tomo mi trabajo muy en serio, pero no soy un enfermo mental. Acaso tomarían por enfermo mental a un enterrador, un forense o un policía de homicidios, después de todo, ellos tienen una relación con la muerte mucho más morbosa que la mía que, una vez comprobada la eficacia del trabajo, abandonó el lugar que habita la Parca par no volver. En cambio, todos ellos se revuelcan con Thánatos allí donde le encuentran.


Como ya dije, no soy un psicópata. Disfruto de la vida más que de la muerte… incluso en los demás. Quiero, tengo sentimientos y no me gusta ver sufrir a nadie y es algo que también tengo en cuenta en mi trabajo y jamás acepté un trabajo donde el dolor fuera parte del trato. Mis víctimas, salvo errores, que como humano también los tengo, tienen muertes, que si bien no vamos a llamar agradables, si podemos llamar humanitarias.


Soy profesional… asesino profesional.


Como es lógico, alguien como yo no debe implicarse emocionalmente con su trabajo, creo que esta es también una premisa que deben cumplir los doctores en medicina ya que, en ambos casos, puede tener peligrosas consecuencias. Pero nosotros contamos con una ventaja: el anonimato. Sin embargo, no siempre podemos ser simples sombras en la noche, como seres humanos tenemos vidas y responsabilidades que cumplir y, en el mundo actual, necesitamos tapaderas que justifiquen nuestros viajes, nuestros ingresos y nuestras soledades y, aunque cueste creerlo, esta es nuestra gran vulnerabilidad pues, cuantos de nosotros no han sido sorprendidos blanqueando el dinero obtenido en nuestro oficio.


Aún hay quien se cree que matar es complicado, eso sólo es cuestión de imaginación y de oficio. Bueno, puede serlo al principio, después de todo estas segando una vida, pero con el tiempo ya sabes que aquel individuo, de cualquier modo, ya estaba muerto y es mejor que el dinero te lo lleves tú a que lo haga otro con menos escrúpulos. Así que, con el tiempo, aprendes a aplicar una asepsia total a tu trabajo rompiendo hasta el último lazo de empatía con el sujeto del trabajo. Pero eso no impide que en tu vida privada sigas teniendo tus sentimientos totalmente intactos, aunque, claro, al principio cuesta separar ambas cosas en tu cabeza, pero nuevamente con tiempo se consigue todo.


Espero que nadie pueda volver a confundirse respecto a lo que quiere decir ser profesional… asesino profesional.

2 comentarios:

Inquisidor dijo...

No había leído la URL... jo,jo,jo! y yo intentando conectarme... muy bueno.

Anónimo dijo...

me gustaria contratar un asesino profesional para la liquidacion de alguna que otra persona!claro que no solo querria su muerte! tambien hacerles sufrir!!!!!!!!!!asique pongase en contacto conmigo por favor! mi msn,correo: laura_bilbo13@hotmail.com
soy chico pero con otro correo!atentamente: anónimo